TOMASITO Y CARLA
Yo tuve la suerte de ser la primera en llevarme a Tomasito a casa.
Todavía no tenía ojos, ni nariz, ni boca ni pelo!

Lo llevé a casa de la abuela Mucha, al fútbol y cuando volvió al cole tenía hasta un mandilón como el nuestro!

¡¡Qué divertido es llevarse a Tomasito a casa!!
